 Cierre de O Pereirúa para regresar a Buenos Aires
Nemesia y Héctor abrieron el viernes O Pereirúa por última vez
| El último día de un conocido bar de A Fonsagrada
- Autor: B.?L.
Fecha de publicación: 1/12/2009
O Pereirúa, un tradicional bar de la calle Párroco Alonso de A Fonsagrada, echó el pasado fin de semana el cierre por segunda vez en los últimos años. Los propietarios también cruzan hoy el charco de regreso a Argentina, aunque de momento no será definitivamente.
Héctor Naveira García, argentino pero con raíces gallegas, y su mujer, Nemesia Martínez Gómez, nacida en Ferreirola (A Fonsagrada), pero residente en Buenos Aires desde los seis años, llegaron en el 2002 a A Fonsagrada con la intención de quedarse a vivir. El motivo fue que los padres de ella tenían morriña a pesar de que llevaban la mayor parte de su vida en aquel país. «Querían venir a morir a Galicia y nos vinimos con ellos», dice la hija.
Cuando llegaron al municipio natal de la mujer, como tenían que vivir de algo, alquilaron el bar O Pereirúa, que estaba cerrado, y lo pusieron en marcha. Al poco tiempo los padres entraron en una situación de gran dependencia y pasaron los últimos años en una residencia. Fallecieron hace casi cinco años, primero el padre, con 90 años, y a los pocos meses la madre.
Nemesia atendió el establecimiento todos estos años pero Héctor estuvo trabajando en el Concello. Hace un tiempo se rompió la cadera en un accidente y fue operado hace un mes, con 69 años. Ahora decidieron cerrar el bar y regresar a Argentina. El viernes fue el último día que tuvieron abierto y el establecimiento tuvo clientela hasta la hora de cerrar. Hoy salen de viaje y el municipio se queda sin dos habitantes.
De todas formas, Nemesia señala que en febrero o marzo tendrán que regresar por asuntos de papeleo del marido. Sin embargo, invertirán los papeles con respecto a sus padres. Ella, de 66 años, espera marchar de nuevo en el 2010 para Argentina por que allí viven los hijos y es donde quiere estar también la madre. «Ahora pasaremos las navidades con ellos y en febrero o marzo vendremos porque Héctor tiene que pasar la revisión médica, pero queremos regresar de nuevo», señala la mujer. El marido está ya en el límite de edad para la jubilación obligatoria.
En las últimas fechas se dedicaron a vender todo lo que pudieron del material que tenían en el bar, salvo el mobiliario era de los propietarios del local y otros elementos. O Pereirúa queda de nuevo a disposición de quien lo quiera reabrir.
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